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sábado, 20 de noviembre de 2010

Leishmaniosis canina

La leishmaniosis canina es una enfermedad parasitaria grave en el perro, causada por un parásito denominado Leishmania y es muy frecuente en España.
La enfermedad se propaga entre los perros a través de las picaduras de mosquitos, en especial el Phlebotomus, que habita en la cuenca mediterránea. El contagio se realiza cuando la hembra del mosquito pica a un perro infectado de Leishmania, lo mantiene en su aparato digestivo, y el parásito sufre allí una serie de transformaciones.

La leishmaniosis es una enfermedad que causa la muerte a la mayoría de los perros afectados por ella y que no reciben tratamiento y vigilancia posterior.
Si tu perro no recibe protección alguna, el riesgo de contagio varia de un 3% a 18% según la zona. El riesgo siempre aumenta si su perro permanece en zonas rurales, en regiones cálidas del país y si está fuera de casa al anochecer.


Los signos clínicos que presenta un perro afectado por Leshmaniosis son:
*Anorexia, adelgazamiento, depresión.
*Zonas sin pelo y con intensa caspa, sobre todo en la cara y extremidades anteriores, ulceras recurrentes en la piel.
*Hemorragias nasales.
*Fiebre que no responde al tratamiento habitual.
*Aumento del tamaño de los ganglios externos.
*Cojeras que no responden a tratamientos habituales.
*Diarreas crónicas.
*Lesiones inflamatorios oculares.

Es posible que un perro se cure de esta enfermedad pero es conveniente recalcar que la efectividad del tratamiento siempre va a estar condicionado a la fase en la que se tome a la enfermedad, el estado del perro antes y durante el proceso, a las lesiones producidas, al grado de infestación, etc.
Pero es importante saber que los perros no siempre se llegan a curar totalmente de la enfermedad. Los perros enfermos deben ser controlados periódicamente con análisis sanguíneos y tratados de nuevo si hay indicios de recaídas. El objetivo del tratamiento es que los perros no presenten ningún síntoma y permanezcan clínicamente sanos.
Aquellos perros que al momento del diagnostico presentan una insuficiencia renal son los que tienen un pronostico menos favorable y van a requerir mayores cuidados y esfuerzos para salir adelante.

Por el momento no se dispone de ninguna vacuna efectiva contra la Lesihmaniosis.
Los mejores esfuerzos preventivos son evitar el contagio de la enfermedad y su desarrollo. Para esto se recomiendan las siguientes medidas:

No dejar a los perros dormir fuera.
Tratarlos en forma mensual con ectoparásiticidas.
En el caso de haberse producido el contagio, realizar un análisis sanguíneo cada seis meses y actuar de manera temprana.